jueves, 19 de agosto de 2010

VAMPIRE ACADEMY: ADELANTO DE SUNSHINE, LA HISTORIA DE LOS PAPAS DE LISSA

Si como yo, piensan que esperar hasta Diciembre para leer el final (que más le vale que sea feliz) de Vampire Academy es una tortura que no saben si esperar con ansias o con miedo...

Si idolatran y atesoran cualquier cosa que salga de la prodigiosa pluma de Richelle Mead, más conocida en este blog como la diosa...

Si no pueden tener suficiente del inigualable mundo que esta mujer creo...

Hoy es su día de suerte :)

El próximo 24 de Agosto, dentro de la antología KISSES FROM HELL, será publicada la historia corta SUNSHINE, que cuenta como se conocieron los papas de Lissa (anteriormente conocida como Tontissa) y que en un mundo perfecto, podría aclarar un poco el misterio del hermano perdido de la familia Dragomir (si no han leido Spirit bound, no pregunten y perdón por el mini Spoiler).

Ya que de verdad las quiero, y para ser honesta, no me aguante las ganas después de leerlo... aqui les va... el adelanto de SUNSHINE que publicó Richelle hoy en su sitio web totalmente traducido por... mi!

Está demasiado interesante, yo lo quiero leer!!
Por ahora las dejo con el adelanto, que lo disfruten!!

SUNSHINE
CAPITULO 2 (adelanto)
Traducido por Caty

A Rhea Daniels no le gustaban los barcos. Ella siempre se había preguntado si tenía algo que ver con ser una usuaria de fuego. Todos los Moroi usaban magia ligada a uno de los cuatro elementos-tierra, aire, agua o fuego. Aquellos que usaban agua siempre parecían encantados de estar nadando y viajar en botes. Rhea no. El balanceo –incluso en un bote grande como este- la hacía sentir nauseas, y ella sentía un miedo recurrente de caerse por la borda y hundirse en una fría, oscura tumba.

Eso no la detuvo de pararse cerca al borde esta noche, lejos de la risa de los otros que seguían hablando del ataque en la playa. A ella no le importaba quedarse lejos; de cualquier modo no conocía a la mayoría. Además, la parte externa del yate recibía la mayor cantidad de viento, y ese aire frio la hacía sentirse un poco menos enferma. Sin embargo, ella seguía agarrando la baranda tan fuerte que sus dedos se encalambraban. Haciendo una mueca, miro hacia el punto al que se dirigían. Como todos los vampiros, tenía una excelente visión nocturna y podía discernir la forma oscura de la isla en contraste con el cielo lleno de estrellas. Ellos no se estaban moviendo lo suficientemente rápido, en su opinión.

“¿No te duelen las manos?”

Esa voz la asustó. Los Moroi también tenían un buen oído, pero el recién llegado la había atrapado fuera de guardia. Mirando hacia su dirección, vio un chico mirándola curiosamente mientras metía sus manos en sus pantalones kakis. El viento estaba haciendo un desastre con su cabello rubio pálido, pero él no parecía notarlo. Ese color de cabello era fascinante. Su propio cabello era de un claro color dorado, pero el suyo era un tono platinado que probablemente parecería blanco bajo la luz apropiada. Además, el tenía un aire elegante, como alguien que ha nacido y criado para tener poder y prestigio, pero esa descripción era aplicable casi a todos los que estaban en este viaje.

“No,” mintió ella. El silencio se extendió. Rhea odiaba el silencio. Ella siempre sentía que tenía que conversar y ahora estaba luchando por encontrar algo que decir. “¿Por qué estás aquí?” Las palabras se escucharon bastante duras, y ella hizo una mueca.

Él le dio una pequeña sonrisa. El tenía unos labios lindos, decidió ella. “¿Quieres que me vaya? ¿Es esta tu parte privada del barco?”
“No, no, por supuesto que no” Ella esperaba que no pudiera verla sonrojarse en la oscuridad. “Simplemente pensé… quiero decir, simplemente estoy sorprendida de que no estés con alguien.”

Ella pensó que él iba a hacer alguna broma al respecto, pero entonces, para su sorpresa la sonrisa se desvaneció. El desvió sus ojos y se quedo mirando el océano. Ella estudio sus ropas mientras lo hacía. El no llevaba traje ni nada, pero el pantalón y el suéter que usaban demostraban más riqueza y estatus. Ella se sintió mal presentada con su jean. Sus siguientes palabras la trajeron de vuelta de su análisis de moda.

“Supongo que estoy cansado de escuchar las historias sobre los Strigoi” dijo el al final, con una voz entumecida. “Como si se tratara de algún tipo de presentación fabulosa.”

“Ah.” Ella miró hacia donde esa chica-¿Ashley?- estaba contando de nuevo su historia por centésima vez. Rhea seguía escuchando pedazos de ella, y la historia parecía volverse más elaborada cada vez que la contaban. En esta versión los Strigoi de hecho la habían arrojado al suelo, y se había necesitado de todos los guardianes para rescatarla. Rhea enfocó de nuevo su atención en su extraña compañía. “Si… realmente no encuentro eso interesante-por lo menos no de la forma en que ellos lo hacen”

“¿No?” El se giro hacia ella, sus ojos agrandándose como si pensara que el hecho de que alguien pensara que un ataque de Strigois era genial fuera la cosa más extraña del mundo. Entonces, ella vio que sus ojos eran color jade, tan fascinantes para ella como su cabello. Ese tono de verde era hermoso y escaso, propio de unas pocas familias reales. Los Dashkov era una de ellas, pero no podía recordar las otras.

“Por supuesto que no” se burlo ella, esperando que su escrutinio de él no hubiera sido demasiado obvio. “Ellos no estarían tan excitados si alguien hubiera salido herido de verdad. Quiero decir, Dios, ¿ellos no recuerdan el ataque de principios de este año en San José? ¿Cuándo murieron todas esas personas?”

La postura del chico se tornó rígida, sus ojos aún muy abiertos, y de repente ella se arrepintió de sus palabras. ¿Había conocido él alguna de las víctimas? Ella se sintió estúpida e incómoda, regañándose silenciosamente por no pensar antes de hablar.

“Lo siento-no debería haber-“

“¿Recuerdas eso?” preguntó el, su voz tan confundida como antes.

“Si… ¿Cómo podría no hacerlo? Quiero decir… bueno, yo no conocía a nadie personalmente, pero todas esas personas… la mayoría eran Lazars, pero también estuvo ese Lord Szelsky… y la esposa del Príncipe Dragomir. ¿Cuál era su nombre?”

“Alma,” dijo el suavemente, aún mirándola con asombro.
Rhea dudó, sin estar muy segura de que decir al respecto. Ahora estaba segura de que él conocía a alguien. “Bien, fue horrible. Más que horrible. Ni siquiera puedo imaginarme como deben sentirse sus familias...”

“Ocurrió hace seis meses” dijo el abruptamente.

Rhea frunció el seño, tratando de descubrir el verdadero significado de esa afirmación. El no estaba diciendo que no era importante, o implicando que seis meses era mucho tiempo- lo que en su opinión, no lo era. El habló como si la estuviera probando, lo que no tenía mucho sentido.

“No creo que seis meses sea tiempo suficiente para superar la perdida de alguien a quien amas” dijo ella finalmente. “Se que yo no podría. ¿Tu- tu conocías a alguien de ahí?”

El abrió su boca para responder algo, pero una ola repentina sacudió el bote. Este se ladeó un poco, causando algunos gritos emocionados de la multitud de adentro. Rhea jadeó y apretó la baranda aún más fuerte- lo que honestamente no había creído que fuera posible- y perdió un poco su equilibrio. Su acompañante la sostuvo, ayudándola a mantenerse firme mientras el bote se enderezaba y retomaba su suave navegar.

Respira profundo, respire profundo, se dijo a sí misma. ¿No era esto lo que las personas hacían para calmarse? Respirar profundamente no parecía ser ningún problema para ella. Estaba al borde de hiperventilar, y su corazón se sentía como si estuviera a punto de salirse de su pecho.

“Tranquila” dijo él, en una voz baja y tranquilizadora. “Estás bien. Simplemente fue una ola grande.”

Rhea no podía responder. Su cuerpo permanecía rígido y bloqueado, inhabilitado para moverse o reaccionar ante su terror.

“Hey” trato el de nuevo. “Todo está bien. Mira- ya casi llegamos ¿lo ves?”

Con mucho esfuerzo, Rhea miró hacia donde señalaba el. Por supuesto, la isla estaba mucho más cerca. Un montón de luces marcaba el muelle, y las figures a lo largo del puerto parecían guiarlos.
Exhalando, ella relajó su agarre – un poquito – y giró su cuerpo. El seguía sosteniéndola, aparentemente no estaba seguro de que estuviera bien.

“Gracias” dijo ella al fin. “Estoy… estoy bien ahora”

El espero un poco más y finalmente la soltó. Mientras el levantaba su mano de donde había estado presionada sobre una de las de ella, el pareció sorprendido al notar el anillo que estaba usando. Su grande diamante de corte marqués brillaba como una estrella sobre su dedo. El se quedó mirándolo impresionado, como si ella llevara una cobra envuelta en su mano.

“¿Tu estás… tú estás comprometida?”

“Con Stephen Badica.”

“¿De verdad?”

El tono de su voz – su complete sentido de incredulidad- disparó una feroz chispa de rabia en ella. Por supuesto que estaba sorprendido. ¿Por qué no habría de estarlo? Todos los demás lo estaban. Todos se preguntaban cómo era posible que Rhea Daniels –quien apenas tenía la mitad de sangre real- pudiera haber obtenido el interés de alguien que venía de una línea tan prestigiosa. El matrimonio de sus padres había sido un escándalo lo suficientemente grande. Todos habían pensado que su madre se había casado con alguien por debajo de ella, y Rhea sabía que el recuerdo de ello, era lo que había hecho que su madre apoyara este compromiso con Stephen.

Aún así, Rhea odiaba las insinuaciones. Ella había escuchado los susurros, la gente que se preguntaba si sus padres habían hecho algún tipo de trato con los padres de Stephen, algún tipo de soborno. Otros decían que Stephen estaba interesado en ella porque era fácil- y que su compromiso no iba a durar una vez que él se cansara de ella. Ella sabía que eran una pareja extraña. Rhea era callada, era más una observadora del mundo. Stephen era extrovertido y bullicioso, siempre el centro del mundo- tanto que ahora mismo el estaba con los demás, reviviendo la aventura de antes.

Rhea se alejo del chico rubio. “Si” dijo ella enfáticamente. “De verdad. El es fantástico. Él fue quien me invitó.” Ella era una de las pocas personas aquí que no había atendido a la Academia St. Vladimir.

“Si…” Este chico no sonaba realmente convencido. Mayormente, parecía desconcertado. “Yo tan solo… no logro imaginármelos juntos a ustedes dos.”

Por supuesto que no. Era obvio que él era uno de los miembros de elite. Incluso entre la realeza, habían algunos que eran mejores que los otros. Honestamente, era una rareza que él estuviera siquiera hablando con ella.

“No te preocupa… ¿No crees que eres demasiado joven?” De Nuevo, el hablaba con ese tono desconcertado, enojándola aún más.

“Cuando encuentras alguien bueno, no necesitas ir de persona en persona”

El retrocedió y pareció luchar por encontrar una respuesta, haciéndola preguntarse si había dado con un tema sensible. El se salvo cuando una bonita chica de pelo castaño lo llamo para que fuera a unírseles. Ella lo llamó Eric.

“Es mejor que te vayas” dijo Rhea. “Fue bueno hablar contigo.”

El comenzó a retirarse y entonces se detuvo una vez más. “¿Como te llamas?”

“Rhea”

“Rhea…” El dijo su nombre como si estuviera analizando cada silaba. “Yo soy Eric.”

“Si, lo escuché.” Ella se quedo mirando de Nuevo el final del bote, señalándole que no quería seguir hablando con él. Ella tenía la impresión de que él quería decir algo más, pero después de unos segundos escuchó los sonidos de sus pasos alejándose mientras las olas se golpeaban contra el bote.

2 comentarios:

Pau dijo...

Caty Isabel Sunshine de las mercedes y las costas!!!!

ERES LA MEJOR!!!!!!

I love soooo mush ^^

la lei ayer pero lo here ahora en español ^^

Anónimo dijo...

En este blog:

http://mislibrosfantasticos.blogspot.com/2010/08/parte-del-capitulo-kiss-from-hell.html

Esta parte del primer capitulo oficial sacado de la pagina de Amazon