jueves, 3 de diciembre de 2009

BEAUTIFUL CREATURES, Capitulo 1

Hola tod@s! Como les había contado, hoy comenzamos con este nuevo proyecto que me tiene emocionadísima. La historia está cargada de suspenso y misterio (notaron que la sinopsis realmente no revela nada??). Yo tampoco pienso dañar la sorpresa asi que iremos entendiendo a medida que avance la traducción. Este es un proyecto conjunto entre las Nenas Belikov, Luna Azul, nuestra amiga Clo y yo. Asi que el libro lo estarán leyendo en los 3 blogs simultaneamente. Para que no hayan confusiones estaremos dejando el link al final de cada capitulo para que sepan donde continuan leyendo :) Asi que sin más, les dejo el primer capitulo de este libro que espero nos atrape a todas.

BEAUTIFUL CREATURES
Capitulo 1
Traducido por Caty

ANTES

EN MEDIO DE LA NADA

Había sólo dos tipos de personas en nuestro pueblo. “Los estúpidos y los atascados”. Mi padre había clasificado afectuosamente a nuestros vecinos “los que están obligados a quedarse o los que son muy imbéciles para marcharse. Todos los demás encuentran una razón para irse”.

No quedaba duda del grupo en el que él se encontraba, pero nunca tuve el valor para preguntar por qué. Mi padre es un escritor y nosotros vivimos en Gaitlin, Carolina del Sur, porque los Wates siempre lo han hecho, desde que mi tatara-tatara-tatara abuelo, Ellis Wate, luchó y murió del otro lado del río Santee durante la guerra civil.

La gente de aquí abajo eran los únicos que no la llamaban Guerra Civil. Todas las personas menores de sesenta años la llaman la Guerra entre los estados, mientras que cualquiera de más de sesenta la llama la Guerra de la agresión norteña, como si alguien del norte hubiera envuelto al sur en una guerra por una mala cosecha de algodón. Todos, y eso quiere decir todos excepto mi familia. Nosotros la llamamos Guerra Civil.

Otra razón por la que no podía esperar para largarme de aquí.

Gaitlin no es como los pequeños pueblos que ves en las películas, a menos que sea una película de hace cincuenta años. Estábamos demasiado lejos de Charleston para tener un Starbucks o un Mc Donald’s. Todo lo que teníamos era el Rey de los lácteos, y el nombre del local estaba incompleto en el aviso, ya que los Gentrys habían sido demasiado tacaños para comprar todas las letras. La biblioteca aún funcionaba con un sistema de fichas, la escuela aún tenía pizarras con pintura verde, y nuestra piscina pública era el lago Moultrie, con todo y su agua turbia y tibia.

Podías ver una película en el Cineplex más o menos en la misma época que salía a la venta el DVD, pero para eso tendrías que conseguir que te llevaran hasta Summerville, hasta la Universidad del estado. Las tiendas estaban en la calle Main, las casas bonitas en River y todos los demás vivíamos al sur de la ruta nueve, donde el pavimento se desintegraba en pequeñas piedritas de concreto- terribles para caminar, pero perfectas para lanzárselas a las zarigüeyas rabiosas, los animales más malvados que existen. Uno nunca ve eso en las películas.

Gaitlin no era un lugar complicado, Gaitlin era simplemente Gaitlin.

Los vecinos vigilaban desde sus porches durante los insoportables veranos, sofocándose sin razón. No tenía sentido. Nada cambiaba nunca. Mañana sería mi primer día en la escuela Stonewall Jackson, y ya sabía todo lo que iba a pasar- donde me iba a sentar, a quien le iba a hablar, las bromas, las chicas, quien iba a parquear donde.

No había sorpresas en el Condado de Gaitlin, nosotros estábamos en medio de la nada.

Por lo menos eso era lo que yo pensaba, mientras cerraba mi gastada copia de Casa del terror 5, apagaba mi iPod y desconectaba la luz, ese último día de verano.

Resultó que no podía estar más equivocado.

Había una maldición.

Había una chica.

Y al final, había una tumba.

Yo nunca lo vi venir.


ESPEREN MAÑANA EL SEGUNDO CAPITULO, AQUI EN COSAS DE CATY

1 comentario:

caty dijo...

Prueba de los comentarios!!!
Chicas, creo que ya se puede comentar :)